A sólo tan poco de que salgan las nominaciones oficiales, aquí concluyo mi propio repaso a lo que considero lo mejor y más destacado en esta temporada televisiva: capítulos y series. Y de nuevo, hago hincapié en que con esto no pretendo predecir ni los futuros nominados y mucho menos los ganadores a los Emmys de esta edición. Por lo tanto, las categorías restantes son realmente difíciles y disputadas, puesto que hay muchísimo de donde elegir. En todo caso, voy a ello, y posteriormente, mis justificaciones más abajo.
Mejor Capítulo Dramático:
1. ''Person to Person'' - (7.14 Mad Men)
2. ''Hardhome'' - (5.08 Game of Thrones)
3. ''There's Something Else Going On'' - (4.09 Homeland)
4. ''The Garveys at Their Best'' - (1.09 The Leftovers)
5. ''White Christmas'' - (3.01 Black Mirror)
6. ''Chapter 32'' - (3.06 House of Cards)
7. ''Five-O'' - (1.06 Better Call Saul)
8. ''The Promise'' - (6.13 Justified)
8. ''Eldorado'' - (5.08 Boardwalk Empire)
9. ''Stingers'' - (3.10 The Americans)
10. ''Eden'' - (4.06 The Killing)
Mejor serie dramática:
1. La única temporada de Olive Kitteridge
2. La tercera temporada de The Americans
3. La cuarta temporada de Homeland
4. La primera temporada de The Leftovers
5. La sexta temporada de Justified
6. La tercera temporada de House of Cards
7. La primera temporada de Better Call Saul
8. La séptima II temporada de Mad Men
9. La primera temporada de The Affair
10. La sexta temporada de The Good Wife
Me causa cierta melancolía el mejor capítulo dramático, en parte por mis evidentes trampas al intentar incluir un total de once episodios en lo que inicialmente era (o es) un top 10 y darme cuenta de que ni en un top 20 habría podido colocar el resto de capítulos que me hubiese gustado reivindicar. Y por el otro lado porque es un listado plagado de series finales, habiendo cuatro en totalidad. Lo que nos da una idea de las grandes series que se fueron durante esta temporada. Por lo que no tuve tantas dudas como en otras categorías: la series finale de Mad Men es el mejor capítulo del año, con ese cierre perfecto tanto emocional como narrativamente. Así, ''Hardhome'', esa maravilla dosificada de pura adrenalina y tensión de Game of Thrones queda en segundo lugar, y el cardíaco 4.09 de Homeland queda en el tercer lugar. Del resto, capítulos memorables de series impresionantes (The Leftovers), de series en ascenso (The Affair) y series que por fin encontraron su pulso (House of Cards). Así como piezas de coleccionista como el especial navideño de Black Mirror y el capítulo centrado en Mike en Better Call Saul, por supuesto. Y luego hay series que no tienen fuerza en un capítulo concreto, sino en la temporada como globalidad, por lo que me resultaría imposible destacar uno. Me pasa con The Good Wife, Rectify o Daredevil.
Y el premio gordo, el mejor drama del año para mí. Sí, es la categoría más congestionada de todas y por ende la más difícil. Y en este año aún más porque ocurrió algo insólito: las series que tuvieron una temporada verdaderamente sobresaliente el año pasado (The Good Wife, Shameless US, Baordwalk Empire, Mad Men, etc.) se vieron sumidas en un notable bajón de calidad narrativamente hablando y, las series que trastabillaron (Homeland, Justified, House of Cards, The Killing) aprendieron de sus errores y alinearon mejor sus fortalezas durante esta temporada, por lo que la cosa estaba ídem. No obstante, este claramente ha sido el año de los estrenos, normal que cuatro series debutantes se cuelen en el top lo cual, paradójicamente con el listado de capítulos que está plagado de series finales, este lo está de estrenos.
Por ello, tras leer y releer reseñas, artículos y contemplar listas alternativas he decidido que la mejor (mini)serie del año es Olive Kitteridge, soberbia de principio a fin, con sólo cuatro episodios hizo lo que series con más de 100 ya desearían rozar: contar una historia estimulante, emotiva, circular, auto consciente y cerrada con la suficiente calidad como para hacerse un hueco entre el olimpo de series. Muy cerca estuvo la sólida tercera entrega de The Americans y el reboot a gran escala de Homeland (es el mayor salto de calidad de una serie que recuerdo desde que tengo uso de razón, más aún después de tener un decepcionante tercer año) y luego está, por supuesto, el impresionante debut de The Leftovers, en donde su profundidad y ritmo al retratar de manera tan trágica una sociedad despedazada la sitúan un escalón por encima de la estupenda temporada final de Justified y de la rehabilitada House of Cards. Desde luego, Better Call Saul por mucho que hiciera las cosas bien en general, le hacen sombra un par de episodios flojos y un arranque lento. The Affair a pesar de ser muy enrevesada y delirante de seguro que si no se hubiese disparado en el pie en su último capítulo ascendería puestos y The Good Wife ya prendió la luz roja dando señales de agotamiento por mucho que sea mi serie favorita actual. Por último, Mad Men ostenta un poderoso final, por supuesto, pero la temporada ha sido la más débil en conjunto al contarnos lo mismo que ya habíamos estado viendo volviendo una y otra vez a la casilla de salida. Y claro, con tantas cotas de excelencia en términos generales, la descafeinada quinta temporada de Game Of Thrones no tenía ni la más mínima posibilidad de siquiera entrar a un top 20. ¿Algún bonus? Sí, desde luego. A destacar: Cucumber y el retrato gay, The Honourable Woman y el ping pong entre espías, Halt and Catch Fire y la locura certera, Shameless US y la madurez rocambolesca, The Killing y la penumbra onírica, Daredevil y los dominios de la ceguera, Boardwalk Empire y la última bala.