[Análisis de la primera temporada]
Vince Gilligan cargaba con un peso gigantesco en la realización de este spin-off debido a los dos grandes retos que asumía: mantener la sobresaliente calidad de las cinco temporadas de Breaking Bad para así no decepcionar a sus -apabullantes- seguidores (me incluyo) ni para manchar su obra magna con un producto de menor nivel como a su vez desarrollar una historia con características y similitudes a la de Walter White y compañía al mismo tiempo en que encontraba su propio tono. Dos retos, dos retos superados con holgura. Pocos realizadores se atreven a abandonar su zona de confort para echarse un órdago así. Casi ninguno lo ha ganado con tanta contundencia como Vince Gilligan (junto con Peter Gould, no nos olvidemos). Eso significa mucho.
He de admitir que desde que se hizo oficial el proyecto todos los datos proporcionados me parecieron un total acierto. Desde que se iba a ambientar seis años, pasando por la inclusión de Jonathan Banks hasta el añadido en donde en realidad antes de que todo se convirtiera en una locura el verdadero nombre del carismático abogado es Jimmy McGill. Pero lo que más me llamó la atención de la avalancha de información fue un dato proporcionado por Peter Gould en el que declaraba que Better Call Saul tendría una línea temporal flexible. Por supuesto, ya era sabido que la serie sería una precuela, pero lo que verdaderamente se quiso decir con tal afirmación era que se mostrarían cosas antes, durante y después de Breaking Bad. Automáticamente me vino a la mente un caos narrativo a la vez que en que proyectaba que el argumento tendría posibilidades infinitas. De hecho, no solo era una problemática a desarrollar sino que ya estaba más que resuelto. Estos ''clips'' narrativos que viajaban de un tiempo a otro ya tenían su espacio: en los cold-open de cada episodio que tan efectivos fueron en Breaking Bad.
Y se confirmó en el sobrecogedor primer episodio, al ver a un Saul destruido emocionalmente, ligeramente más viejo, triste y totalmente demacrado tras los hechos ocurridos en el 5.15 ''Granite State'', la última vez que se vio siendo Saul Goodman (ahora tiene una nueva identidad). Todo fluyendo con precisión suiza en una escena en blanco y negro sin diálogos. Brillante. Así es como se da inicio a un spin-off.
Por ello, son muchas las virtudes exhibidas por Better Call Saul en esta primera temporada. En el que tras un prometedor piloto nos llega por sorpresa la aparición (y reincorporación) de Tuco en el relato, ratificándose como el primer gran cliffhanger de la serie, manteniendo señas de identidad con su hermana mayor. He de admitir que fue una sorpresa total, en realidad creo que lo fue para todo el mundo, tanto desde el punto de vista emocional como intelectual. Aunque más aún lo fue la forma de gestionarse en el siguiente episodio, en el excelente 1.02 ''Nacho'' que sirvió como homenaje al cardíaco episodio de Breaking Bad, cumpliendo con la misma forma y estructura, el 2.02 ''Grilled''.
Aunque no todos son homenajes, referencias, o guiños. No. La gran basa de Better Call Saul ha sido crear una identidad propia trazando relaciones muy fluidas entre los personajes, ofreciendo cosas nuevas entre tanto ajetreo -trama criminal, satisfacción laboral, rivales, juicios, intrigas, dilemas morales, familia- simboliza el delicado bricolaje dramático de la serie. A los guionistas nunca les tiembla el pulso para romper barreras y superar los límites narrativos y dramáticos a la hora de contar su historia.
De esta manera se nos presentan un montón personajes interesantes. Empezando por Kim, contundente y magnética, se presenta como la -única- y principal figura femenina de la serie. Aquí existe un problema que molesta a unos cuantos, y es que he leído críticas y comentarios de acusar a la serie de ser machista, sustentando su argumento en el poco protagonismo y relevancia de las mujeres en la serie. De hecho, Breaking Bad tampoco se libró de esas acusaciones, en el que a lo largo de la serie sólo hubo un personaje principal (Skyler, que brilló plenamente en la quinta temporada) y en menor medida dos secundarios (Marie y Lydia). Así que al ser reducido a uno los personajes femeninos ha sido motivo de algo de polémica. No obstante, a pesar de todo Kim funcionó perfectamente como apoyo y soporte emocional para Jimmy a su vez que desempeña como intermediaria en los conflictos que se presentan con Howard, otro gran personaje con una faceta totalmente distinta a la que vimos en la (algo irregular) season finale.
Aunque como era de esperar el gran peso pesado ha resultado ser el tan querido Mike. Inquebrantable y tenaz. Lleno de códigos que lo ejemplifican como la brújula moral del relato... y abuelo en sus tiempos libres. No es casualidad que el mejor capítulo del año gravitara sobre sus hombros, en el fascinante 1.06 ''Five-O'', mostrando un pasado increiblemente demoledor y triste con una contundencia dramática a la altura de los momentos más trágicos de Jesse Pinkman. De hecho, en este punto es donde más se parece a Breaking Bad. Claro, no en cuanto a cuestiones argumentales ni similitudes de guión, pues, no es ninguna sorpresa de que la serie se nutre de los fans de Breaking Bad y es fácil percatarse de los guiños. Mi percepción radica es en tono y ritmo, me explico: en Breaking Bad siempre se atribuyó el in crescendo narrativo a lo largo de las temporadas, con una primera temporada lenta pero interesante que sirvió como introducción, una segunda temporada sólida y atrevida que atornilló la serie, una tercera temporada (para mi) perfecta tanto formal, estructural como narrativamente, una cuarta temporada frenética con picos de brillantez excepcionales y una quinta temporada impresionante que mostró el auge y caída de Heisenberg.
En Better Call Saul pasa lo mismo, o al menos, pretende seguir esa misma línea argumental. Con la diferencia de que pega un salto de calidad al ofrecer joyas como el ya citado capítulo de Mike o el desgarrador speech de Chuck al final de 1.09 ''Pimento'', otro de los frentes dramáticos de la temporada. En ese sentido, la dificultad de la serie es la de llenar los huecos del pasado tanto de Saul -Jimmy- como de Mike sin traicionar las figuras que ya conocíamos de ellos, con la condición de darle la vuelta a su perfil psicológico para observar sus distintas facetas y la evolución que los llevaron ser a lo que ya vimos en su día en Breaking Bad.
Y es esta peripecia argumental la que muestra la dicotomía entre Mr. White/Jimmy al principio del relato, de nuevo volviendo al punto de partida. Ambos son tipos a los que la decencia no les ha dado un buen resultado en la vida; son personas que sienten que se merecen más, infelices, que temen a que la promesa del sueño americano ha sido injusta con ellos. Por un lado, el motor es un ego compulsivo y una inteligencia privilegiada. Y por el otro, por una situación familiar ''complicada'' y un pasado lleno de atajos y miserias. Brillante.
Algunas consideraciones sueltas:
-Entre tanta tensión dramática y al ser Saul Goodman un alivio cómico bastante efectivo en Breaking Bad esperaba mayor comedia en Better Call Saul, por muy humor negro que necesariamente se gastara, con derramamiento de café incluido.
-Gus Fring me parece que es una cita obligatoria en la serie, ya que cuando se introdujo a Mike ya éste trabajaba para Gus y mostrar cómo empezó su relación laboral (y criminal) así como la mutua confianza entre ellos es algo necesario. Quizás no para la siguiente entrega, ya que dado el éxito tanto de crítica como del público es de entender que habrán varias temporadas y al tener tanto espacio y tantos minutos por llenar la incorporación de Gus sería adelantarse muchísimo a los acontecimientos. Para una hipotetica tercera temporada sí lo vería más que factible.
-Decía al principio de la reseña que me llamó mucho la atención las declaraciones de Peter Gould sobre la línea temporal flexible que cabalgará el rumbo de la serie manifestando vertientes argumentales antes, durante y después de Breaking Bad. ¿Esto quiere decir que se mostrarán cosas, como por ejemplo, sobre cómo Saul le proporcionó el lirio del valle a un inocente Brock por allá a finales de la cuarta temporada?
-Tuco fue un cameo bastante inesperado y que funcionó perfectamente al principio, aunque las riendas de la trama criminal quedaron en un segundo plano con sólo apariciones esporádicas de Nacho en algunos episodios. Al principio esperaba más profundidad en dicha trama en los últimos episodios, aunque debido al tono y al ritmo un final pirotécnico con tiroteos y baños de sangre alrededor no cuadrarían mucho a la coherencia interna de la narración.
-Belice estuvo presente de nuevo, junto a ese extraordinario monólogo de un Jimmy derrotado, que tanto recuerda a los arrebatos de Walter White (ejem, 4.10 ''Salud'').
-Visualmente la fotografía y la forma de rodar ha sido espectacular. Mucho más oscura y lúgubre que su antecesora, aunque más allá de ese tenebrismo se observan los aciertos en esa violencia callada. Desde la forma de filmar los temores luminicos de Chuck dentro de su hogar hasta la secuencia muda en la que descubrimos que Jimmy no entrará al bufete (1.08 ''Rico''), pasando por los creativamente curiosos títulos de crédito.
-En los Emmys del 2013 figuraba el nombre de Jonathan Banks entre los nominados a Mejor Actor Secundario en Serie Dramática por la primera parte de la quinta temporada de Breaking Bad. Este año habiendo interpretado a un Mike Ehrmantraut muchísimo más complejo tiene de nuevo su nominación asegurada... con muchas probabilidades de alzarse con el premio.
-Para mí, la serie ha desabrochado un debut sobresaliente. Vince Gilligan lo ha hecho de nuevo.



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